Hay novelas que nos sorprenden. La trama se transforma y nos cambia la perspectiva. De estar leyendo un género, de repente terminamos en otro. Evelio Rosero es el autor de Casa de furia, una novela publicada en 2023, que en 371 páginas nos toma de la mano para pasearnos por una casa donde se desarrolla la historia, un espacio con vida propia donde suceden las cosas más prosaicas y espeluznantes.
La trama comienza con la visita de un personaje locuaz y vagabundo, familiar de la esposa de un importante magistrado que celebra un aniversario de matrimonio. Parece una historia sencilla que combina el humor negro a través de las ocurrencias y la picaresca de este sujeto, que nunca imagina el desenlace trágico que tendrá en una casa amplia que bien podría asemejarse en una metáfora con Colombia este país donde todo puede ser posible.
La novela puede ser un retrato de la sociedad colombiana de los años setenta del siglo anterior, una sociedad que ya veía venir un fenómeno que en el momento contemporáneo es causa de grandes desgracias. Hay toda una cantidad de personajes que ilustrarían los diversos sectores sociales que han construido históricamente este país con sus valores y antivalores.
Se retratan sarcásticamente a través de sus personajes sectores influyentes en el país. La iglesia, su influencia, su oscurantismo, sus pecados alrededor de la práctica de la pederastia y sus poses de dignidad. La justicia y sus males como el tráfico de influencias y la corrupción. El asomo del narcotráfico a través de un personaje burdo, vulgar y violento. El sectarismo político a través de un par de personajes bien adultos enfrentados por defender los colores de los partidos tradicionales de la época.
Hay espacio para el amor a través de las hijas del magistrado. Cada una con una historia singular. Se juntan los amores no correspondidos, con amores casi inverosímiles por la brecha generacional. Los primeros escarceos y los reprimidos, desbordados cuando se presenta la ocasión.
Rosero en la historia nos pone a reflexionar sobre las prácticas sociales de la exclusión social, de la violencia de siempre que emerge como una tormenta arrasadora que destruye todo a su paso. Su pluma es aguda y mordaz. Sin mayores concesiones nos va desnudando la zona de sombras de los personajes que se suceden sin poder afirmarse que hay un protagonista relevante. La casa y sus espacios toma relieve con cada cosa sucedida en el fragor del fandango y el horror.
En sus páginas el lector va viendo como el texto va mutando, y con él, sus emociones. De traer una sonrisa por lo disparatado de ciertas ocurrencias y vivencias de los personajes, a una mueca de estupefacción cuando emerge como una tromba el ciclón que lo destruye todo. Lo peor es que quienes conocen la historia de nuestro país, saben que lo narrado por el autor al final de su obra, no es producto de la ficción, sino de la más cruda y desgarradora realidad.
Evelio Rosero se nos presenta como un escritor inquietante y contundente. Su prosa nos pone de presente que narrar una historia como esta, nos recuerda que la literatura no es un lugar de evasión, sino un territorio en el que se exhiben nuestras emociones más hondas y los miedos siempre presentes que preferimos callar.
